Bienvenido a la XXIII Jornadas Nacionales de Informática Sanitaria en Andalucía

Desde hace ya más de una década, la mayor parte de los proveedores públicos y privados de asistencia sanitaria vienen utilizando regularmente y con un alto grado de implantación, herramientas de gestión de la información, más o menos completas, que han generado una ingente cantidad de datos de salud. Es cierto que la calidad de dichos datos puede ser muy dispar y que los estándares utilizados no tienen carácter general, pero el volumen de datos es tan grande que, aún así, la utilización de ese Big Data para la búsqueda de patrones y regularidades en multitud de aspectos relacionados con la salud y con la asistencia sanitaria, supone una oportunidad irrenunciable.

Los medios de comunicación no especializados abordan con frecuencia estas cuestiones desde una posición poco rigurosa, estimulando una polémica que pone el foco en los aspectos éticos de una manera defensiva y obvia los posibles beneficios que podría tener la utilización de esta información en el ámbito científico y social. Además, con
frecuencia se presentan estas informaciones poniendo bajo sospecha cualquier intento de reutilización de la información y enfatizando las posibles amenazas a la protección de datos de carácter personal. Apenas nos rebelamos contra el hecho de que un proveedor de Internet pueda saber que una persona determinada está interesada en comprar un coche y que, en base a ello, pueda bombardear continuamente a esa persona con mensajes publicitarios certeramente dirigidos. Hemos asumido que esto forma parte del precio que pagamos por "navegar gratis" por la red. Sin embargo, continuamos sin sacar partido a ese Big Data sanitario, que sigue creciendo sin que nadie lo interrogue y que sigue, seguramente, ocultando conocimiento muy útil sobre efectos a largo plazo de medicamentos, hábitos de vida, intervenciones sanitarias,…
 

Desde la SEIS creemos no solo que hay que aprovechar el gran activo que supone el Big Data sanitario, sino que el no hacerlo conlleva una gran responsabilidad que algún día puede sernos exigida. Una vez más, los obstáculos para avanzar en este sentido no vienen esencialmente de las capacidades de la tecnología, que tiene madurez suficiente para abordar este problema, sino de las necesidades
de un cambio cultural que genere un ambiente proclive a la compartición de información, a la colaboración y al máximo aprovechamiento de los datos en beneficio del conocimiento.

OBJETIVO GENERAL


En estas XXIII Jornadas de Informática Sanitaria en Andalucía queremos generar un foro de debate y de análisis en torno a la necesidad
de aprovechar al máximo todo lo que puede ofrecer el Big Data sanitario, entendiendo que tenemos la responsabilidad de usar, de manera
apropiada y con todas las salvaguardas necesarias, los datos existentes para generar conocimiento que contribuya al progreso de las ciencias de la salud y a una mejora de la asistencia sanitaria. Para ello se pretende obtener un documento de síntesis que incluya propuestas demedidas necesarias para impulsar avances efectivos en el
Big Data Sanitario.